Rústico e imponente, el Boyero de Flandes tiene la cabeza maciza, el cráneo plano y pestañas bien visibles, de mandíbulas fuertes y bien encajadas. Los ojos son ovalados y oscuros con una expresión leal. Las orejas son altas, triangulares y bien erguidas. El cuello es fuerte y musculoso, de cuerpo fornido y corto, riñón fuerte y muslos musculados. La cola está amputada. Pelaje: áspero al tacto es desgreñado. Color: leonado o gris.
Bouvier des Flandres
Vlaamse Koehond

Cuidados: Necesita hacer ejercicio y una actividad diaria. Su desgreñado pelo debe ser cepillado regularmente a conciencia y ser cortado o recortado para darle forma.

Carácter: Alegre y lleno de actividad, el Boyero de Flandes es inteligente y audaz, dócil y un gran vigilante, siendo esta la forma de demostrar la fidelidad que siente hacia sus dueños. Es fuerte, robusto, vital y le gusta aprender. Posee un gran temperamento y una gran confianza en sí mismo. Sólo con que su amo le muestre un poco de atención y cuidado, será suficiente para que se muestre contento y alegre.

Historia:
Originariamente utilizado para custodiar los rebaños, hoy se emplea, por lo general, como perro de guarda y, en Bélgica, uno de los países que se disputan su origen, se usa con éxito también como perro policía. * El origen de esta raza ha de sido objeto de grandes disputas entre los cinófilos franceses y belgas que reivindicaban la exclusiva de su paternidad. Con un dictamen que puede parecer salomónico pero que resulta en sustancia justo, la Federación Cinológica Internacional lo ha definido como originario de Flandes, región que como es sabido comprende parte del territorio francés y parte del territorio belga.

Según los estudiosos, parece que en la formación de este perro han contribuido diversas razas como el Pastor picardés, el Pastor de la Beauce y los Grifones. A su vez, el Boyero de Flandes, entrará después en el árbol genealógico de los Schnauzer.

 
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Cabeza: Es de apariencia maciza; la barba y los pelos táctiles la hacen aún más acentuada; está proporcionada al cuerpo y al tamaño del perro. Al palparla se nota su forma claramente delineada.

Cráneo: Está bien desarrollado. Es plano y levemente más ancho que largo. Los ejes del cráneo y del hocico son paralelos. Las proporciones de la longitud del cráneo con relación a la longitud del hocico son de 3 a 2.

Hocico: Ancho, fuerte, huesudo, rectilíneo en su perfil superior; disminuye en dirección de la trufa, aunque sin llegar a ser puntiagudo. Su longitud será más corta que la del cráneo en proporción 2 a 3, y su perímetro, medido justo debajo de los ojos, será visiblemente igual a la longitud de la cabeza.

Nariz (trufa): La trufa prolonga la caña nasal en una línea ligeramente convexa en su extremidad. Debe ser bien desarrollada, redondeada en sus bordes y siempre de color negro. Las ventanas de la nariz deben estar bien abiertas.

Mejillas: Lisas y delgadas.

Dientes: Las mandíbulas deben ser fuertes y de longitud uniforme. Los dientes son fuertes, blancos y sanos. Los incisivos superiores deben, ya sea yuxtaponerse sobre los inferiores como las hojas de las tijeras, ya sea aplicarse sobre la parte afilada como tenazas.

Orejas: Cortadas en triángulo, bien rectas, de implantación alta y de gran movilidad; se recomienda que el corte sea proporcional al volúmen de la cabeza. Tambien pueden estar sin amputar.

Ojos: De expresión franca y enérgica, ni prominentes, ni demasiado hundidos en las órbitas. Su forma debe ser ligeramente ovalada y debe estar orientada en una línea horizontal. El color debe ser lo más oscuro posible en relación con el color del pelaje. Los ojos claros, así como los de expresión extraviada deben ser fuertemente penalizados.

Párpados: Negros, sin rastro de despigmentación; las conjuntivas no deben ser nunca observables.

Cuello: Es bien demarcado, fuerte, musculado, agrándandose gradualmente en la dirección de los hombros; su longitud es levemente inferior a la de la cabeza. La nuca es fuerte y un poco arqueada. No debe haber papada.

Cuerpo: Fuerte, robusto y corto. La longitud de la punta del hombro a la punta del glúteo debe ser perceptiblemente igual a la altura a la cruz. El pecho debe descender hasta el nivel de los codos; no debe ser cilíndrico, aunque las costillas sean abarriladas. La profundidad del pecho, es decir la distancia comprendida entre el esternón y la última costilla debe ser considerable, alrededor de 7/10 de la altura a la cruz.
Costillas: Las primeras costillas son ligeramente arqueadas, las otras abarriladas y bien inclinadas hacia atrás, dando así al pecho la profundidad deseada. Las costillas planas serán fuertemente penalizadas.
Flancos: El flanco, localizado entre la última costilla y la cadera, debe ser muy corto, especialmente en los machos. El vientre es poco elevado.
Espalda: Corta, ancha, musculada y bien pronunciada. No es floja, aunque sí flexible.
Lomo: Corto, ancho, musculado; debe ser flexible, pero no flojo.
Grupa: Debe seguir lo más posible la línea horizontal y fundirse imperceptiblemente con la curvatura del glúteo. En los machos debe ser ancha, aunque no en exceso, y en las hembras debe ser más desarrollada. La grupa caída o muy inclinada se considera una falta grave.


Cola: Debe ser cortado la misma semana en que nazca el perro, dejando 2 ó 3 vértebras. Debe encontrarse en el alineamiento normal de la columna vertebral y el perro debe menearlo alegremente cuando está en movimiento. No pueden ser penalizados los perros que nazcan sin rabo.

Miembros Delanteros: Son de huesos fuertes, bien musculadas y perfectamente rectas.
Hombros y Brazo: Los hombros son más bien largos, musculados, sin apariencia de pesadez y moderadamente oblicuos. El húmero y el omoplato tienen visiblemente la misma longitud.
Codos: Son paralelos y están bien adheridos al cuerpo. Los codos despegados o hundidos se consideran una falta. Cuando el perro está en movimiento deben mantenerse en planos paralelos al plano medio del cuerpo.
Antebrazos: Vistos tanto de perfil, como de frente deben ser perfectamente rectos, paralelos entre sí y encontrarse perpendiculares al suelo. Deben ser musculados y de huesos fuertes.
Carpos: Exactamente aplomados al antebrazo. El hueso pisciforme forma una protuberancia en la cara posterior del carpo. Los huesos son fuertes.
Metacarpos: De huesos fuertes, bastantes cortos, muy poco inclinados hacia el frente.

Miembros Traseros: Fuertes, con una musculatura acentuada. Deben moverse en los mismos planos que las extremidades anteriores.
Muslos: Anchos, bien musculados. Su dirección debe ser paralela al plano medio del cuerpo. El fémur no debe ser ni demasiado recto, ni demasiado inclinado. El glúteo debe ser caído, musculado y firme. La rodilla (o rótula) se encuentra sobre una línea imaginaria que parte de la punta más alta de la cadera (protuberancia ilíaca) y llega al suelo.
Piernas: Moderadamente largas, bien musculadas, ni demasiado rectas, ni demasiado inclinadas.
Metatarso: Recio y delgado, más bien cilíndrico, perpendicular al suelo cuando el perro está posado. No tiene espolones.
Corvejón: Más bien cercano del suelo, ancho, musculado, bien estirado. Visto de atrás es recto y perfectamente paralelo cuando el perro está en reposo. Cuando el perro está en movimiento no debe ni meterse hacia adentro, ni apartarse de la perpendicular.

Pies: Cortos, redondeados y compactos. Los dedos deben ser juntos y arqueados. Las uñas son fuertes y negras. Las almohadillas plantares son gruesas y duras.

Pelo:  Tupido. El pelo de la superficie y el pelo subyacente, que es apretado, forman una capa protectora que se adapta perfectamente a las bruscas variaciones climáticas de la región de origen de la raza.
Color:  El pelaje del Boyero de Flandes es generalmente rojizo o gris, a menudo atigrado o carbonado; se admite también el pelaje negro, aunque no se favorece. Los pelajes claros, llamados descoloridos, no son deseables.

Tamaño: Altura a la cruz : 62 a 68 cm en los machos.
59 a 65 cm en las hembras.
Para cada sexo, el tamaño ideal es la media de estos dos límites, es decir 65 cm para los machos y 62 cm para las hembras.

Peso: Aproximadamente de 35 a 40 kg en los machos y de 27 a 35 kg en las hembras.

   
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