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Cuidados:
Su educación debe estar llena de cariño pero debe ser firme.
Desde cachorro se le debe enseñar el trato con otros perros, ya
que es algo pendenciero. Necesita hacer ejercicio constante y estar ocupado.
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Carácter:
Amigable con las personas y buen compañero doméstico de
los niños. Es fiel y tranquilo. Su carácter amistoso le
hace ser un buen animal de compañía. |
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Historia:
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Los orígenes del American Staffordshire
Terrier pueden rastrearse con razonable certeza hasta finales del siglo
XVIII en Inglaterra. La lidia de toros con perros (Bullbaiting), así
como varios otros deportes de lidia y las peleas de perros, eran pasatiempos
comunes. Aún hay recuentos vívidos de aquellos bárbaros
y sangrientos concursos. El bulldog, un perro grande y de miembros alargados
llegaba hasta 90 libras (40 kgs*) de peso, era poseedor de un coraje fenomenal
y se le utilizaba en la lidia de toros y osos. Los terrier, usualmente
de manto liso y con frecuencia de un color negro y canela, estaban involucrados
en concursos de matar ratas, cacerías de tejones, peleas de perros,
y en otras situaciones en las cuales un perro pequeño, rápido
y lleno de coraje habría de sobresalir.
En un esfuerzo por producir máquinas de combate más eficientes para participar en las peleas de perros, durante un período de varias décadas se efectuaron numerosos cruces entre bulldogs y terreros de trabajo. Las fuentes de la época describen cruces entre bulldogs y terreros de talla grande a fin de hacer más veloces a los primeros y aportar tamaño y fuerza a los últimos. La tenacidad de ambos predecesores fue mantenida en los resultantes "Bull-y-Terrier". Los productos de estos cruces ilustrados en publicaciones que datan desde 1806 muestran una semejanza asombrosa con el actual American Staffordshire Terrier. Al estudiar estos perros primitivos, debemos tener presente que las razas como las conocemos hoy día no existían hasta ya bien entrado el Siglo XIX. El "terrier" por ejemplo, era un perro que cazaba animales en madrigueras ; la designación de "terrero" se refería más a la utilidad del perro que a su apariencia. Cualquier perro que se usaba de esta manera, sin considerar su pedigree, era llamado terrero. Por esta razón, no es razonable procurar asignar a las razas de terrier actuales o de mediados del siglo XIX una posición de fundación en el desarrollo de los "Bull-y-Terrier". Ninguno de los candidatos existían. Los bulldog de aquel período eran más grandes y muy espigados en comparación con la raza que actualmente lleva dicho nombre. Una vez más, el término "Bulldog" hacia referencia a la función del perro más que a su apariencia, aunque las variaciones de apariencia eran al parecer menos pronunciadas que en los terreros. Los bulldog ilustrados en "The Sporting Magazine" (* Revista Deportiva) entre los años 1798 y 1824 se semejan mucho más al actual American Staffordshire Terrier que al bulldog moderno. De hecho, el tipo del bulldog moderno es tan distinto al de sus predecesores trabajadores que estos últimos deben ser considerados como extintos. Cuando en 1835 en Inglaterra se sanciona la Ley contra la Crueldad Animal, las actividades de lidia, la pelea de perros y otros deportes sangrientos pasaron a practicarse en la clandestinidad y la participación del público en los mismos disminuyó dramáticamente. Aproximadamente en el año 1860, el Bullterrier blanco emerge como una ramificación distintiva del Bull-y-Terrier básico. El creador de este primo de nuestro American Staffordshire Terrier fue James Hinks. Según su hijo, James Hinks el joven, el Bullterrier blanco se produjo por la combinación bull-y-terrier, Terrier Inglés Blanco y Dálmata. El tipo de estos perros blancos primitivos ha sido alterado considerablemente durante el siglo que ha pasado. Hinks tuvo mucho éxito en la fosa con su ejemplar "White Cavalier." Sin embargo, no hay una evidencia definitiva de que el bullterrier blanco haya sido utilizado para este propósito más que ocasionalmente desde mediados del siglo XIX. A principios del siglo XX se desarrolló el bullterrier colorado retrocruzando el bullterrier blanco con el pit bull. |
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| Cabeza: Alta y de longitud medianas; cráneo ancho; músculos cigomáticos muy pronunciados; stop marcado; orejas implantadas altas. Orejas: Pueden estar cortadas o no. En este último caso (solución preferible) deben ser cortas, en semi-rosa o erguidas. Las orejas claramente caídas se penalizarán. Hocico: De la longitud mediana, redondeado en la parte superior y cayendo bruscamente bajo los ojos. Mandíbulas bien dibujadas. Mandíbula inferior fuerte y potente en la presa. Labios apretados, sin parte floja. Incisivos superiores en contacto con la cara anterior de los incisivos inferiores. Trufa negra. Cuello: Pesado, ligeramente arqueado, disminuyendo desde los hombros a la nuca. Piel no floja. Longitud mediana. Tronco: Costillas arqueadas, alargadas hacia atrás, bien apretadas unas contra otras. Miembros delanteros suficientemente separados en el implante para permitir el desarrollo del pecho, que es alto y ancho. Cola: Corta, implantada baja, estrechándose hacia la extremidad que es fina. No es enroscada ni se lleva por encima de la espalda. No se amputa. Miembros Delanteros: Hombros fuertes y musculosos. Omoplatos anchos y oblicuos. Miembros delanteros rectos; osamenta fuerte y redonda, caña metacarpiana aplomada; la parte delantera no debe presentar ninguna corvatura. Miembros Traseros: Miembros traseros muy musculosos; corvejones bajos y no girados ni hacia dentro ni hacia fuera. Pies de tamaño mediano, bien curvados y compactos. Paso elástico; el perro no debe rular en sus andaduras ni amblar.
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